Tienes la isla. Tienes el hueco libre debajo de la encimera. Y ahora llega la pregunta que se repite en casi todas las cocinas nuevas: ¿qué taburetes pongo ahí?
Parece una decisión menor, pero no lo es. Un taburete mal elegido se convierte en ese mueble que nadie usa, que estorba al pasar o que tu espalda agradece poco después de diez minutos sentado. Vamos a verlo con calma, sin tecnicismos innecesarios.