Por dentro, una bombilla inteligente es una bombilla LED con un pequeño chip de comunicación integrado. Ese chip es el que recibe las órdenes (encender, apagar, regular intensidad, cambiar temperatura de color) desde una aplicación móvil, un asistente de voz o una programación horaria. La diferencia entre unas y otras está, sobre todo, en cómo se comunican con el resto de dispositivos de casa.