Antes de elegir una luminaria de exterior, identifica si la zona está cubierta o completamente expuesta a la lluvia. Si es una zona cubierta (porche, balcón techado), un IP44 es suficiente. Si es una zona sin cubrir (jardín, fachada, camino), exige como mínimo IP65. Si está cerca de una piscina, sube a IP67, y si va dentro del agua, asegúrate de que sea IP68. Ante la duda entre dos grados, elige siempre el más alto: la sobreprotección nunca es un problema, la infraprotección sí.